Barcelona es una ciudad apasionante para cualquier viajero gourmet o simplemente para aquel que disfruta de una buena mesa. El casco antiguo de Barcelona es una visita obligada para cualquier viajero principalmente por su historia, sus edificios datan del siglo IV a los más actuales del siglo XXI, pero también por el movimiento comercial que se vive en su peatonal y en sus famosas ramblas. Aquí les propongo un viaje mas allá de la historia y más cerca de los sabores con una guía completa sobre los lugares de la gastronomía y esos rincones culinarios imperdibles en el barrio más antiguo de Barcelona.
Mercado de la Boquería1- Granja Viader. En Barcelona existen unos locales dónde se sirven chocolates, suizos, pasteles, tartas, yogures, helados, etc que se llaman granjas y la Viader es una granja muy típica que acaba de cumplir 125 años y quizá sea el mejor local dónde degustar una buena taza de chocolate. En este antiguo negocio, se pueden probar productos como cuajadas, quesos o flanes elaborados de forma artesanal. Aquí fue donde se inventó en 1931 el Cacaolat, el primer batido de leche y cacao fabricado de forma industrial. Fue tal la fama del producto que, todavía hoy, para pedir un batido de cacao en cualquier bar de Barcelona, debes pedir un Cacaolat.
(Calle Xuclá, 4-6)
2- Mercado de la Boquería. Este es el mercado de alimentación más emblemático de Barcelona ya que ha conservado su tradición a lo largo de muchas décadas. Su especialización es tal que podemos encontrar comercios que se dedican exclusivamente a un solo alimento: es el caso del plátano, los huevos o el bacalao. Las fruterías, pescaderías, y carnicerías de toda la vida conviven con puestos que se dedican sólo a los chocolates y bombones, los quesos, los frutos secos, las hierbas aromáticas o las legumbres.
También se pueden encontrar artículos gourmet menos comunes (por ejemplo, podemos encontrar Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas, así como todo tipo de frutas exóticas, jugos naturales, dulces, mariscos...), sin olvidarnos de la gastronomía típicamente catalana: butifarra, vinos y cavas, arroz, manzanas, salchichón y calçots. Todo un paraíso gourmet!
3- Pastelería Escribá. Los orígenes de este comercio se remontan a 1906. Su fachada modernista, junto con el arte de la pastelería y un cuidado interiorismo, hacen de este local uno de los rincones con más encanto de las Ramblas. Además, cuentan con su propio showroom de pasteles, único en Europa. Esta es sin dudas una referencia en Barcelona en cuanto a sus exquisitos dulces. Se caracterizan por conjugar los pasteles más tradicionales con propuestas innovadoras.
(La Rambla, 83)
4- Café de la Ópera. Llamado así por su proximidad al Liceo, este café es uno de los más antiguos de la capital, ya que sus orígenes se remontan al siglo XIX. Sus mesas son perfectas para observar discretamente la vida de las Ramblas. Este histórico café no ha cesado su actividad ni siquiera durante la Guerra Civil. Hoy, el local recientemente restaurado por el arquitecto Antoni Moragas, forma parte del patrimonio histórico de la ciudad.
(La Rambla, 74).
5- Calle Petritxol. En palabras del escritor Joseph María Huertas es ‘una calle dulce’ y lo es gracias a las granjas y chocolaterías que le dan renombre. Es increíble que en una callecita peatonal de apenas 3m de ancho que comunica con la plaza del Pi, se pueda encontrar tantas delicias dulces y hermosas muestras de arte.
En sus escasos 130 metros encontraras la casa donde vivió el dramaturgo Ángel Guimerá, el estudio donde hasta hace poco ensayaba Montserrat Caballé, y la obra de Rusiñol, Picasso y Zuluaga, entre otros, se ha exhibido en las paredes de la Sala Parés. La granja Dulcinea, ideal para disfrutar de una merienda típica barcelonesa. En el número 11 encontrarás Xocoa, para los fanáticos del chocolate.
Pasteleria Escriba.6- Colmado La Pineda. Una de las tiendas más típicas en Barcelona son los ‘colmados’. Se caracterizan por vender productos tradicionales y por prestar un trato muy familiar al cliente. Uno de ellos es la Pineda, que posee todo un muestrario de fiambres y embutidos o como llaman ellos “charcutería” típica catalana como butifarras y longanizas. También tienen un gran surtido de productos enlatados y quesos.
(Calle Pi, 16)
7- Calle Cucurulla. En esta calle podes visitar las turronerías mas típicas de la ciudad como Tornos Planelles-Donat y Casa Colomina donde desde hace anos elaboran los más ricos turrones artesanales.
8- Cafés El Magnífico. Situado en pleno barrio de la Ribera, esta parada ofrece más de 25 variedades de café con denominación de origen. La tercera generación de dueños sigue moliendo el café recién tostado delante del consumidor para hacer de la experiencia un placer para los sentidos.. Déjate seducir por sus recomendaciones de otoño como el café etíope Djimma Beda, con un toque especiado o por el brasileño Espíritu Santo Fazenda, dulce y muy intense.
(Calle Argentería, 64)
9- Casa Gispert. En este establecimiento, que ha conservado su aspecto tradicional, se puede observar un horno de leña con más de 150 años de antigüedad con el que aún se realiza el proceso de tostado de los frutos secos. Fue fundado en 1851 allí se respira el pasado el aroma a frutos secos, fruta desecada, aceites y vinagres, especias, cafés, tés e infusiones, mieles, conservas, entre muchos otros delicatesen.
(Calle Sombrerers, 23)
10- Botifarrería de Santa María. Que podrías encontrar aquí mas que butifarras, esa especie de chorizo de cerdo con pimienta típico catalán. Aquí podes encontrar la más amplia variedad con sabores exóticos como una butifarra con curry, una potente butifarra con roquefort, una típica butifarra dulce para los más golosos, y muchas más.
La Botifarreria está situada próxima a la basílica de Santa María del Mar lo que facilita dejarnos tentar por sus deliciosos productos cuando hacemos nuestro paseo. El trato amable y profesional, la sala de elaboración a la vista tras el mostrador, los olores deliciosos que excitan nuestros sentidos nada más entrar y sobretodo sus productos tradicionales son algunos de los motivos que convierten a La Botifarreria de Santa María en uno de los lugares obligados de esta ciudad.
(Santa María, 4)
11- La Vinya del Senyor. Se jactan de tener una variedad de más de 250 vinos distintos de todo el mundo. Los mismos se pueden acompañar de pequeños platitos bien seleccionados cocinados sin vinagres ni picantes para resaltar el sabor del vino.
(Plaza de Santa María, 5)













